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Botas Abogados - Ingresa en prisión condenado a seis años y medio por envenenar a su tía en Bimenes. - Botas Abogados

Ingresa en prisión condenado a seis años y medio por envenenar a su tía en Bimenes.

Fecha: 03/05/2016

Fuente: La Nueva España 03.05.2016

El hombre intentó acabar con la vida de la mujer suministrándole benzodiacepina con la intención de quedarse con su vivienda.  

Oviedo, L. Á. VEGA   Tras agotar todos los aplazamientos y recursos, ha ingresado en la prisión de Asturias, en cumplimiento de la condena de seis años y medio de cárcel que le impuso el Juzgado de lo penal número 3 de Oviedo, el vecino de Bimenes José Herminio Fernández, por drogar durante cinco años a la tía de su mujer, con la intención de causarle la muerte y quedarse con su casa. La anciana, Zulima Montes, que tenía 69 años cuando ocurrieron los hechos, ingresó varias veces en urgencias, y padece aún en la actualidad graves secuelas a consecuencia de los fármacos que le suministró el marido de su sobrina. Un familiar de la víctima fue la que sospechó de lo que estaba ocurriendo y, por indicación de la Guardia Civil, logró grabar los hechos con una cámara oculta. Esta grabación fue la clave para la condena dictada por la juez María Paz González-Tascón.

Los hechos se remontan al año 2007. La mujer comenzó a sufrir desmayos, cansancio generalizado y frecuentes caídas que le ocasionaron diversas fracturas. Incluso llegó a ingresar varias veces en Urgencias, una de ellas en estado muy grave. Los médicos detectaron en su sangre la presencia de benzodiazepina, un medicamento psicotrópico que actúa sobre el sistema nervioso central, con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos y amnésicos. El fármaco no había sido recetado por ningún médico a la víctima y ninguno de los familiares reconocía tampoco habérselo administrado. Ante la sospecha de que alguien estuviera drogando a la mujer, la Guardia Civil instó a uno de los familiares a instalar una cámara oculta en la casa de Bimenes, que demostró como el presunto culpable, casado entonces con una sobrina de la víctima, añadía fuertes cantidades de benzodiazepina a la leche y el azúcar que después tomaba la anciana.

Al mismo tiempo comenzó a detectarse la desaparición de dinero y joyas de la víctima. Algunas fueron recuperadas en un establecimiento de compraventa de oro en Pola de Siero. Esta práctica delictiva se prolongó durante cinco años, lo que dejó a la mujer graves secuelas físicas y psicológicas. En la vista, la defensa, a cargo de Miguel Ángel Ybern, adujo que el ahora encarcelado sufría una grave enfermedad mental, que le hizo actuar "por mandato" de las voces que escuchaba. Los guardias civiles que le detuvieron indicaron sin embargo que no apreciaron signo alguno de enfermedad,

Para la acusación, ejercida por el abogado ovetense José Carlos Botas, se hace justicia ante un caso claro de "robo con fuerza y delito contra la salud", aprovechándose de la confianza que la víctima tenía depositada en el marido de su sobrina. En el fondo de este asunto estaba también, además del robo, el deseo del acusado de hacerse con la casa de la víctima. Se da la circunstancia de que el hijo de Zulima, quien trabaja en el extranjero, le había asegurado antes de producirse estos hechos al presunto culpable que estaba dispuesto a desprenderse de la vivienda cuando su madre muriera.